top of page
Buscar

Cuando ver lucecitas no es normal: una retina que se salvó a tiempo

  • Foto del escritor: eduardoroditi
    eduardoroditi
  • hace 5 horas
  • 2 min de lectura

Hace poco atendí a un paciente de 55 años que llegó con una historia muy clara.

Era alto miope desde joven. Años atrás se había operado con LASIK para dejar de depender tanto de los lentes, y visualmente le había ido muy bien. Pero aquí hay algo que mucha gente no sabe: el LASIK puede corregir la graduación, pero no cambia la estructura interna de un ojo alto miope.

Un ojo con miopía alta suele ser más largo, y eso puede hacer que la retina esté más adelgazada y más vulnerable a desgarros o desprendimientos.

El paciente me contó que, después de un partido de fútbol, dio un cabezazo a la pelota. Poco después comenzó con síntomas clásicos: luces, moscas volantes y una sombra en el campo visual. Para muchos, eso podría sonar como “cansancio”, “un golpe sin importancia” o “algo que se va a quitar solo”.

Pero en retina, esos síntomas son una alarma.

Cuando alguien empieza con destellos de luz, aparición súbita de muchas moscas volantes o una cortina/sombra que tapa parte de la visión, hay que descartar un desprendimiento de retina. Y hay que hacerlo pronto.

En su caso, efectivamente tenía un desprendimiento de retina regmatógeno. Eso significa que hubo un desgarro en la retina, por donde entró líquido y empezó a separarla de la pared del ojo.

La retina no es una tela cualquiera. Es tejido nervioso. Es parte del sistema visual. Y cuando se desprende, el tiempo importa muchísimo.

Lo operamos de urgencia a primera hora el día siguiente.

Y gracias a que vino rápido, a que reconoció los síntomas y a que no esperó semanas, hoy está viendo 20/20.

Ese resultado no siempre se puede prometer. Cada desprendimiento es diferente. Depende de si la mácula está pegada o desprendida, de cuánto tiempo pasó, de dónde está el desgarro, de qué tan complejo es el caso y de muchos otros factores. Pero este caso deja una enseñanza muy importante:

La atención temprana puede cambiar completamente el pronóstico visual.

Muchas personas creen que, si se operaron de LASIK, “ya no son miopes”. Pero desde el punto de vista de la retina, un ojo que nació alto miope sigue siendo un ojo de riesgo. El LASIK cambia la córnea y reduce la graduación, pero no acorta el ojo ni elimina el riesgo retiniano asociado a la miopía alta.

Por eso, si fuiste alto miope, aunque ya te hayas operado con láser, sigues necesitando revisiones de retina.

Y si después de un golpe, ejercicio, movimiento brusco o incluso sin causa aparente empiezas a ver luces, muchas moscas flotantes o una sombra como cortina, no lo dejes pasar.

No esperes a ver si “mañana mejora”.

No te acostumbres a la sombra.

No lo atribuyas automáticamente al cansancio.

La retina desprendida no avisa con dolor. Avisa con visión.

Y cuando avisa, hay que escucharla.

Este paciente tuvo un final feliz porque llegó a tiempo. Porque se revisó. Porque se operó rápido.

Y porque, en retina, muchas veces la diferencia entre recuperar visión o perderla está en actuar antes de que sea tarde.

 
 
 

Entradas recientes

Ver todo
El diabético y el daño en su retina

Hoy recibí en consulta a un paciente de 48 años. Una persona joven, activa, funcional, de esas que llegan pensando que “seguro no es nada grave”, pero con una molestia muy clara: estaba viendo menos.

 
 
 

Comentarios


bottom of page